Hoy Buenos Aires se esconde de sus miserias, se dibuja en una neblina y en la excusa de un incendio, desaparece por un rato.
La ciudad con ánimos de argentino, incendiada pero por otro fuego que nada tiene que ver con los pastizales, sino por el fuego que quema las ideas, la educación y la cultura.
Nuestro no tan deseado Jefe de Gobierno, ese con la letra M en su apellido y la "$" de dolar en su mirada, sigue cerrando centros culturales, sigue cerrando festivales culturales, sigue tirando cigarrillos enteros en el cenicero que es la cultura de este país.
Yo se que los espacios culturales no dan plata, pero dan algo un poco más importante como la cultura (valga la redundancia), pero claro, si un pueblo es culto, es instruído, es más dificil de manejar y de meterle un dedito en la cola ya irritada. Igual no se para que me esfuerzo en escribir si ya nadie sabe leer, ya nadie puede apreciar el escribir ajeno.
Cada día me canso más de vivir así, en un pueblo en el que los jóvenes no tienen futuro porque piensan con la pija y no con la cabeza. En que los viejos se quejan y no hacen nada y en el que uno no puede hacer nada, porque nadie ayuda.
Y hago meaculpa, porque mis ideales no existen, no los entiendo. No sé quien soy ni quien seré, pero sé lo que quiero y no tiene nada que ver con lo que conozco. Quiero vivir en un lugar en el que la gente se preocupe por los demás pero en los límites de la realidad. Donde la base sea el respeto, y no nos caguemos en los demas para obtener mayor beneficio, donde no pidamos un aumento de sueldo sino una baja de precios, así el "indigente" y el desempleado puede vivir dignamente. La palabra para lo que busco es Utopía, por lo menos MÍ Utopía.
Soy feliz y en la desdicha me río, pero estoy colmado de impaciencias que me llevan a escribir estas cosas que me hacen parecer un inconformista, una persona que solo quiere quejarse. Pero soy algo más, soy una persona que busca ser feliz, con el ego tan bajo como para sufrir por boludeces y tan alto como para hablar de mi mismo en un texto que suponía hablar sobre el Humo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ni "Smoke on the waters" ni "Sex on the City"... Smoke on the City.
Y el humo se esta yendo, abandona despacio la Ciudad, deja de lado ese olor inmundo y muestra la realidad, y yo lo sigo, "¡no te vayas humo! que sin saber lo que pasaba estaba mejor".
jueves, 17 de abril de 2008
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